Vendas salinas contra la celulitis

Por desgracia, la celulitis es una de esas dolencias que aterroriza a las mujeres, sobre todo con la llegada del verano y con el calce del bañador tras las puertas. Estamos en mayo y por tanto aún a tiempo de intervenir esta imperfección de la piel. ¿Qué tipo de tratamiento podemos utilizar? Un tratamiento considerado muy efectivo en estos casos son las vendas salinas.

¿Qué son los vendajes salinos?

Las vendas de sal rosa se utilizan para reactivar la microcirculación cutánea combatiendo la retención de líquidos, eliminando toxinas y revitalizando la piel. Tienen un efecto drenante inmediato del exceso de líquidos, para una pérdida visible de centímetros. Mejoran la elasticidad de los tejidos y la hidratación de la piel. Los vendajes se realizan mediante tiras de tejido de algodón ligero y elastizado que pueden empaparse de principios activos, en su mayoría una solución salina que, por ósmosis, actúa sobre el estancamiento de los líquidos, llamándolos a la superficie.

Los vendajes salinos no tienen contraindicaciones de ningún tipo. Se pueden probar todos y se pueden hacer cada 10 días, quizás combinados con un tratamiento de infrarrojos.

La importancia del análisis termográfico de contacto

Para combatir la celulitis, sin embargo, es importante analizar la situación de partida: por eso te recomendamos acudir a un centro estético, médico o nutricional equipado con termografía de contacto, una tecnología especial capaz de mostrar el estado real de la celulitis, permitiéndole clasificarse en una de sus etapas: edematosa, fibrosa, esclerótica.

El análisis termográfico se basa en el uso de placas termográficas especiales de cristal líquido que deben colocarse sobre la zona a examinar: no presenta ningún tipo de contraindicación, por lo que puede repetirse varias veces, sobre cualquier tipo de piel: después de un unos segundos, se mostrará una imagen en color de alta resolución mostrando la situación de los tejidos subyacentes.

Esta tecnología también se puede utilizar para analizar la adiposidad localizada, permitiéndonos seguir el progreso de los tratamientos a los que nos someteremos.

La termografía de contacto también es excelente desde el punto de vista preventivo ya que permite detectar la presencia de celulitis incluso cuando aún no es visible a simple vista o detectable a la palpación.