¿Cuáles son las causas de la celulitis?

¿Cuáles son las causas de la celulitis?

La celulitis es una alteración metabólica localizada, que crea manchas en la piel, afectando zonas específicas como muslos, caderas, glúteos, pero también el abdomen.

Nuestro tejido subcutáneo está formado por células grasas: en esta parte del cuerpo, llamada hipodermis, se acumulan lípidos que se devuelven en caso de necesitar energía; si por el contrario se encuentra una alteración metabólica (que provoca su aumento además de la retención de agua y el enlentecimiento de la microcirculación) se genera la celulitis: condición que debe ser contrarrestada ya que no se trata sólo de una molesta imperfección, sino de una verdadera alteración subcutánea con Hipertrofia de las células grasas.

Si empeora o si ya está avanzado, aumenta la necesidad de intervenir: no solo por una condición estética (ciertamente importante), sino también por salud.

Causas de la celulitis

En el origen de la celulitis tenemos un conjunto de factores de carácter genético, hormonal y vascular, agravados por el sedentarismo, el estrés y los malos hábitos (tanto dietéticos como conductuales).

Las causas genéticas derivan de una predisposición ligada a factores como el aumento de la actividad hormonal, la fragilidad capilar y la mala circulación, las hormonales están ligadas a la excesiva actividad de los estrógenos (lo que implica retención de agua) mientras que las vasculares se encuentran en alteraciones de la la circulación venosa: a nivel de los miembros inferiores existen factores que facilitan el transporte de la sangre que, cuando se dan condiciones que interfieren en su funcionamiento, provocan un enlentecimiento de la circulación con la consiguiente estasis que favorece la aparición de la celulitis.

Desde un punto de vista psicofísico, en cambio, la vida agitada, el cansancio excesivo, el mal sueño nocturno y los hábitos alimentarios incorrectos son condiciones que, asociadas a otros factores, contribuyen a la aparición de la celulitis.

Incluso los malos hábitos, prolongados en el tiempo, favorecen su aparición: por ejemplo, el uso prolongado de zapatos inadecuados (por ejemplo, tacones altos y puntera estrecha) y ropa muy ajustada que alteran la postura fisiológica al dificultar la circulación sanguínea.

El análisis termográfico

Una de las mejores formas de afrontar el problema de la celulitis es proceder, antes de cualquier intervención (ya sea estética, médico estética o cosmética), con un análisis preventivo que nos pueda ayudar a entender en qué etapa nos encontramos, identificando la mejor. modo de intervención.

Esto se puede hacer a través de un análisis termográfico de la celulitis: un examen fácil, rápido y totalmente indoloro.

A través de una placa especial para ser colocada sobre el área a analizar, permite tener una imagen a color, con muy alta definición, que refleja el estado de los tejidos subyacentes permitiendo tanto clasificar la celulitis en una de sus etapas (edematosa, fibrosa o esclerótico) y detectar su presencia cuando aún no es visible a simple vista o detectable a la palpación, para actuar en una perspectiva preventiva.

Gracias a la no invasividad total de la termografía de contacto, es posible repetir el análisis varias veces a lo largo del tiempo, para realizar un seguimiento de todos los avances.