Combate la retención de agua y la celulitis con las ondas sonoras de Viss

La terapia anticelulítica con tecnología Viss llegó por primera vez a Italia en 2006, pero su experimentación se remonta a 1978 (fue incluso la NASA la primera en probar los beneficios biológicos de las vibraciones); con el paso de los años, entonces, se transformó en una verdadera terapia médica estética eficaz para el tratamiento de las manchas de celulitis.

Viss es, de hecho, el acrónimo de Vibration Sound System y está aprobado por el Ministerio de Salud para el tratamiento de más de 15 patologías diferentes.

Se basa en la emisión de frecuencias mecano-sónicas que producen ondas sonoras capaces de estimular, de forma dirigida, el tejido muscular a tratar mejorando la circulación linfática y la microcirculación arterio-venosa: de esta forma es posible combatir eficazmente la retención de agua.

El tratamiento Viss dura entre 10 y 30 minutos, dependiendo de la zona a tratar, y la sesión no implica ningún tipo de dolor o fatiga. Es posible volver a la actividad normal inmediatamente y, salvo un ligero enrojecimiento de la zona tratada (que desaparecerá en pocas horas), no hay efectos secundarios particulares.

Este tratamiento no es adecuado para las mujeres embarazadas o en período de lactancia, las mujeres con arritmias, enfermedades cardiovasculares o marcapasos y las mujeres con trombosis venosa en las piernas.

El número de sesiones necesarias es muy variable, dependiendo del estado real de la celulitis a tratar: por esta razón nuestra sugerencia es confiar en un centro médico o estético equipado con termografía de contacto, un análisis capaz de clasificar correctamente el estadio de la celulitis del paciente.

Mediante el uso de placas termográficas de cristal líquido, colocadas en la zona a tratar, será posible visualizar (con imágenes en color y de alta resolución) la composición real del tejido subyacente, pudiendo distinguir la presencia de cualquier nódulo o estancamiento.

El análisis termográfico de la celulitis no tiene ningún tipo de contraindicación, por lo que puede repetirse antes y después de cada sesión, para comprobar su progreso de vez en cuando. Un ciclo promedio de Viss proporciona de 3 a 6 sesiones, dependiendo de los resultados obtenidos.

Para aquellos que quieran destacar más los resultados del tratamiento, es posible combinarlo con la radiofrecuencia, mejorando los resultados.